En plena pandemia, cuando la cuarentena había golpeado la actividad laboral de miles de personas, Sarita Soro encontró una manera de seguir adelante. Mientras atravesaba una enfermedad, la diseñadora gráfica puso en marcha una iniciativa de trueque para sostener su trabajo: ofrecía sus servicios profesionales a cambio de productos y artículos que necesitaba. Su historia llegó a las páginas de LA GACETA en abril de 2020 y mostró cómo buscaba alternativas para afrontar uno de los momentos más difíciles de su vida.
Seis años después, la noticia de su muerte vuelve a poner su historia en primer plano. Universitario de Tucumán, el club que marcó distintas etapas de su vida, la despidió con un mensaje cargado de dolor y destacó el recorrido que construyó dentro de la institución, donde fue jugadora, entrenadora y dirigente.
“Peleó hasta el final con mucha valentía”, expresó el club en la publicación con la que comunicó su despedida. En el mensaje, la institución también remarcó el vínculo que Sarita mantuvo con Universitario a lo largo de los años y la huella que dejó entre quienes compartieron con ella la vida deportiva y social.
“Su vida estuvo ligada a este club en cada etapa: como jugadora, entrenadora, dirigente y mamá”, señaló la entidad. Y agregó que dejó una marca imborrable tanto en la historia de la institución como en los corazones de sus integrantes.
Una historia que trascendió durante la pandemia
La historia de Sarita había tomado trascendencia pública en abril de 2020, cuando LA GACETA contó cómo buscaba sostener su actividad profesional en medio de la emergencia sanitaria y las restricciones que afectaban a trabajadores independientes y pequeños emprendimientos.
Frente a las dificultades para generar ingresos, propuso intercambiar sus conocimientos como diseñadora gráfica por productos que necesitaba. La iniciativa se apoyaba en una modalidad de colaboración que también había comenzado a extenderse entre vecinos y comerciantes durante aquellos meses.
El trueque le permitía continuar ofreciendo sus servicios y, al mismo tiempo, obtener bienes sin depender exclusivamente de los ingresos en dinero. La propuesta llamó la atención por la forma en que buscaba adaptarse a un escenario económico adverso mientras enfrentaba su enfermedad.
El recuerdo de Universitario
La despedida de Universitario puso el foco en la dimensión de su vínculo con el club. Sarita no solo formó parte de sus equipos como jugadora, sino que también asumió funciones como entrenadora y dirigente, en un recorrido que la mantuvo ligada a la institución en diferentes etapas.
El mensaje incluyó, además, una dedicatoria especial para sus hijos, Jeremías y Ernestina. “Orgullo del club y reflejo del amor de su mamá”, expresó la entidad, antes de transmitirles su acompañamiento en este momento.
“Esta familia los abraza hoy y siempre”, agregó Universitario, que cerró la publicación con una despedida: “Descansá en paz, Sarita”.